En medio de estos crecientes signos de negligencia, British Petroleum (BP) ha informado hoy de que a finales de esta semana realizará un nuevo intento de sellar la fuga de crudo que ha generado la mayor marea negra en la historia de EE UU con una nueva campana metálica. El director de operaciones de la petrolera británica, Doug Suttles, ha confirmado en rueda de prensa que el jueves o el viernes se tratará de llevar a cabo la operación. La caja contenedora se encuentra ya en el fondo marino a la espera de ser colocada sobre la principal fuga de petróleo. Se trata del segundo intento de tapar la fuga colocando sobre ella una estructura metálica campaniforme. La semana pasada BP intentó realizar esta operación, pero el artefacto no pudo cumplir su propósito debido a la presencia de gas cristalizado, que taponó el conducto por el que tenía que ser transportado el petróleo hacia un barco en la superficie. En esta ocasión la campana es de menor tamaño, con lo que los técnicos de BP confían en que se ajuste mejor y así se dificulte la entrada de agua gélida que causa la cristalización del gas.