Tomás Gómez: “Esta Asamblea va a cambiar porque fuera Madrid ya ha cambiado” MADRID.- En el Debate del Estado de la región, el portavoz socialista en el Parlamento regional subraya que en Madrid estamos abocados al cambio tras veinte años de mayoría absoluta en manos del mismo partido. Veinte años que no sólo han debilitado al PP, sino también a los grupos de poder que representa. Tomás Gómez ha denunciado que el PP de Ignacio González es un partido que ha perdido la iniciativa política paralizado por sus fracasos (Eurovegas, los Juegos Olímpicos, un nuevo modelo de financiación para nuestra Comunidad...) y que como elemento definitorio de esta legislatura tiene la mayor movilización en defensa de los servicios públicos y contra las políticas privatizadoras de la derecha: la Marea Blanca. En su intervención en la Asamblea de Madrid, Tomás Gómez comenzó agradeciendo la presencia tanto a los asistentes a la tribuna, que con su presencia mostraron su interés por la vida, las preocupaciones y aspiraciones de los madrileños, como a los profesionales de los medios de comunicación por su trabajo para que el debate llegue a toda la ciudadanía. Tomás Gómez puso de manifiesto que nuestras democracias se encuentran ante un enemigo formidable: la convicción de que la política no puede cambiar las cosas con una poderosa razón, seis años de crisis económica en los que muchas familias han perdido sus hogares, empresarios que han tenido que cerrar y trabajadores que han perdido sus empleos, a lo que hay que sumar casos de corrupción que convierten la política peor que en ineficaz, en dañina. No obstante, apuntó que hay una importante mayoría que sostiene nuestro sistema democrático, muchas personas que tienen fundadas y respetadas razones para seguir creyendo en la política porque saben que el centro público en el que estudian, el hospital público que las atiende en su enfermedad o la pensión no contributiva que cobran sin falta cada mes, es fruto de “una decisión política”. “Con todos sus defectos, nuestra democracia es una democracia, y tiene toda la imparable potencia de una democracia. La potencia de la dignidad de la gente común frente a los abusos de quienes usan arbitrariamente su poder; la potencia de la esperanza que siempre encuentra un resquicio para empujarnos a la acción”, dijo. “Y la esperanza nos dice que en Madrid estamos abocados al cambio, que esta Asamblea, tras veinte años de mayoría absoluta en manos de un mismo partido, va a cambiar, porque fuera de esta Asamblea, Madrid ya ha cambiado” y añadió que esta constatación es lo que llevó a Esperanza Aguirre a salir huyendo, porque “ya no se puede gobernar como la hacía Aguirre" y el problema del PP es que no conoce ninguna otra forma de gobernar. "Por eso, la señora Aguirre salió huyendo del puesto que usted ocupa ahora. Y a usted, señor González, le ha dejado aquí para que apague la luz al salir”, añadió. "El PP quiere modificar las reglas del juego electoral cuando tiene perdida la partida" Veinte años de mayoría absoluta han terminado debilitando no sólo al PP, sino también a las ideas, a los intereses y a los grupos de poder económico y social que encontraron en ese partido su instrumento político y “quienes pensaron que su poder quedaba fuera del escrutinio de la democracia están descubriendo que también ellos han llegado a su límite en esta legislatura, que también ellos habrán de cambiar, ahora o a partir de mayo”. Tomás Gómez considera que precisamente evitar ese cambio es la única razón que lleva a los dirigentes del PP a modificar en solitario y sin consenso la Ley electoral en Comunidades y ayuntamientos para intentar modificar las reglas del juego electoral cuando tienen perdida la partida. La Marea Blanca es sin duda lo que hará pasar a la historia esta legislatura En el balance, precisó que se ha pasado como volando el 85% del tiempo de esta legislatura, un tiempo que deja "vencido" al PP porque sus proyectos para Madrid han quedado en “fracaso”: Eurovegas, los Juegos Olímpicos, un nuevo modelo de financiación para nuestra Comunidad, la exigencia al gobierno de España para que bajara el IVA a la cultura, el euro por receta y la privatización de la sanidad... Madrid, añadió, viene siendo desde hace años el territorio de un experimento ideológico, de “vaciamiento” de los poderes políticos y de favores “a todos los amigos del alma” del Partido Popular. “Ustedes tienen el gobierno, pero han perdido la iniciativa política paralizados por sus fracasos”, destacó Tomás Gómez. Cada legislatura, manifestó, tiene algún "elemento definitorio" por el que pasa a la historia y lo que quedará de estos años no será nada que el gobierno de Ignacio González haya anunciado, hecho, o intentado hacer, sino la mayor movilización ciudadana de toda la historia en defensa de los servicios públicos: la Marea Blanca, "eso es sin duda lo que hará pasar a la historia esta legislatura". Los datos estadísticos no hacen creíble el verano de la recuperación para los ciudadanos La crisis ha supuesto un "gigantesco trasvase de riqueza" de las clases medias y trabajadoras a los que más tienen y de cada 100 euros de crecimiento, 90 van a parar al 1% de la población, un argumento con el que Gómez replicó el discurso triunfalista de Ignacio González en este debate, porque "los datos estadísticos no hacen creíble el verano de la recuperación que tanto ansiamos todos", como demuestra que mientras los banqueros salen por televisión diciendo que notan mejoría, los ciudadanos se pregunten por qué no notan el crecimiento del 1’6% de la economía en nuestra Comunidad. Para Tomás Gómez, el PP cometió graves errores de diagnóstico y de terapia al pregonar que el presidente Zapatero era el causante de la crisis y proponer que el PP gobernara con mayoría absoluta y, lejos de arreglarlo, tres años después de llegar al Gobierno la tasa de paro y la deuda son mayores, la economía sigue estancada y estamos al borde de la deflación. La crisis que se vive en Europa es consecuencia de problemas y errores en el diseño del euro y los problemas de competitividad de la economía que antes se resolvían con la devaluación de la moneda, ahora se quieren arreglar con la rebaja de salarios y la pérdida de empleos, una terapia, indicó, que no funciona pues deprime el consumo, y sin consumo, no hay reactivación de la economía. Sin embargo, Ángela Merkel no va a cambiar su política porque está diseñada "por y para" la banca alemana, para garantizar que, aunque aquí perdamos los empleos y las viviendas, los bancos alemanes no perderán el dinero que nos prestaron para inflar la burbuja. “Esto es un poco más complicado que echar la culpa de todo al presidente Zapatero y la solución no es darles sendas mayorías absolutas, en el Gobierno de la Nación y la Comunidad, para que pongan la soberanía nacional española al servicio de la banca alemana”, manifestó Gómez, que añadió que todo el tiempo que sigan con las actuales políticas de apaciguamiento ante la banca alemana, será "tiempo perdido"; y todos los sacrificios a los que nos obliguen, serán "inútiles". Mucho "postureo" del PP con las pequeñas y medianas empresas, emprendedores y autónomos Tomás Gómez explicó a Ignacio González que se hace cargo de que el Presidente de Madrid no tiene responsabilidad alguna en la caída de Lehmann Brothers, pero sí en que Madrid haya perdido casi 4.000 empresas industriales desde el comienzo de la crisis; en que, sólo en los últimos doce meses el Índice de Producción Industrial haya caído aquí un 2,6%, mientras en España ha aumentado casi un 3, y de que 2013 cierre con Madrid como la región que más autónomos ha perdido, casi 40 veces más que la media nacional. “Los jóvenes usan una palabra que es muy expresiva, “postureo”. Creo que en el compromiso del PP con la industria, con las pequeñas y medianas empresas o con los emprendedores y autónomos sólo hay eso: ‘postureo’”, apuntó. El dirigente socialista contó en el hemiciclo que pertenece a una izquierda que comprendió hace tiempo que los empresarios son algo muy valioso para nuestra sociedad, pero no los llorones que buscan la amistad de los políticos para medrar al calor de las administraciones públicas, sino los que generan riqueza y empleo, a los que el PP tiene completamente descuidados. A continuación comparó datos de la EPA que evidencian que hoy Madrid tiene 107.400 parados más que la legislatura pasada, hemos superado los 600.000 y 300.000 de ellos no tienen ningún tipo de ingreso, además hay 800.000 personas viviendo con menos de 240 euros al mes, y 250.000 personas, con trabajo a tiempo completo, viven bajo el umbral de la pobreza. “Los que decían (por el PP) que la mejor política social es el empleo, nos dejan casi cuatro años después, con menos políticas sociales y menos empleo”, agregó. Un drama para todos Sólo en esta legislatura, junto a los copagos y nuevas tasas, el Gobierno del PP ha recortado en unos 7.000 el número de profesionales sanitarios, colapsando urgencias hospitalarias y consiguiendo récords en las listas de espera; escuelas e institutos tienen cerca de 10.000 profesores menos; han eliminado las becas de libros y dejado a la mitad las becas de comedor; hay barrios, como el Ensanche de Vallecas, tan grandes como Teruel, que no tienen ni un solo instituto público y con su "tasazo" han convertido nuestras universidades públicas en las más caras de toda España. A estos datos, expuso cómo el PP ha estrangulado la financiación de los programas asistenciales de los 290.000 madrileños con discapacidad y les obligan a pagar tasas hasta por el certificado de discapacidad; que hay 14.000 dependientes esperando recibir la ayuda que tienen aprobada y 10.000 pendientes de valoración. A los mayores, añadió, el PP les asfixia con copagos y recortes y a quienes más ayuda necesitan, les castigan haciéndoles pagar por la teleasistencia o quedándose con el 30% de su renta por atenderles en un centro de día. Tomás Gómez subrayó que esta situación es un drama para todos, pero de manera especial para las mujeres, porque sobre sus hombros vuelve a recaer la responsabilidad del cuidado de los mayores o enfermos, impidiéndoles acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones e incluso robándoles hasta la libertad de decidir si quieren o no ser madres con la decimonónica reforma del aborto de Alberto Ruiz Gallardón. Los jóvenes no corren mejor suerte en esta Comunidad, con una tasa de paro juvenil superior al 50% y muchos, 700.000, que se apuntaron al fallido plan de vivienda del PP aún están esperando que su Gobierno les explique por qué a ellos no se les podía reducir el precio de la vivienda pública a la mitad, y a un fondo buitre, sí. Frente a esta situación económica y social, el gobierno ha demostrado una absoluta falta de sensibilidad al congelar la Renta Mínima de Inserción mientras las solicitudes se triplicaban, y al negarse a abrir los comedores escolares en verano desoyendo las peticiones, no ya de los socialistas, sino hasta de la Defensora del Pueblo. Los madrileños no toman en serio al presidente de los recortes y más recortes Recortes y más recortes justificados siempre con el mantra del control de la deuda, cuando Madrid tiene hoy 10.000 millones más, el doble que al inicio de la legislatura. El modelo de financiación autonómica ha expirado y es necesario pactar uno nuevo para defender los intereses de los madrileños, pero tiene un problema, que nadie le toma en serio, tampoco Rajoy ni Montoro por pedir una y otra vez 1.000 millones, mientras dilapida 800 en intereses de la deuda que sólo con acogerse al FLA se podría ahorrar. “Los madrileños no pueden tomar en serio a un presidente que pide 1.000 millones alegando la perversión de un modelo diseñado por el anterior gobierno socialista, mientras agacha las orejas cuando Rajoy invierte por madrileño la mitad de lo que invirtió el último gobierno socialista”. "Soy, sin remedio, español y socialista.... Desconfío de los falsos patriotas" "Desconfío de los radicales, también de los que hacen radicalismo con la patria, y que son falsos patriotas que al final tienen el dinero, unos en Andorra y otros en Suiza", dijo Tomás Gómez, que, parafraseando un verso de Gabriel Celaya, indicó que “soy, sin remedio, español, y también soy, sin remedio, socialista”, y “como español y como socialista, encuentro en los valores de mi sociedad y de mi partido una guía fiable en estos tiempos de dificultad”. Tomás Gómez puso de manifiesto que siembre hay quien promete el paraíso de la prosperidad y de la perfección moral, pero, en su opinión, un responsable político lo que debe prometer no es el paraíso, sino adquirir y ofrecer compromisos para mejorar la vida, porque es así como cambiamos nuestro país en los últimos 35 años. Propuestas para un nuevo tiempo, los socialistas no prometen el paraíso, comprometen "Tenemos la responsabilidad de que los próximos nueve meses dejen de sumarse al tiempo perdido en que han convertido esta legislatura para convertirse en los primeros nueve meses de un tiempo ganado para el cambio" y, entre las cosas que se pueden hacer, lanzó tres propuestas recogidas en un plan específico de empleo para: que en Madrid no haya ningún joven sin empleo o formación, que no haya ningún trabajador sin empleo o protección y que no haya ni una sola familia con todos sus miembros en paro. Los socialistas no prometen el paraíso, comprometen medidas que mejoren la vida de la gente como un sistema sanitario público, universal y gratuito donde a la preocupación por la enfermedad no haya que sumar la de no poder pagar el acceso a la sanidad. Por eso, Tomás Gómez se comprometió a modificar la Ley para impedir que se puedan privatizar los hospitales o el sistema sanitario público; la eliminación del copago hospitalario, y la puesta en marcha de un circuito preferencial de diagnóstico rápido a pacientes en los que se sospeche un posible tumor. Los socialistas no prometen el paraíso pero comprometen un sistema educativo público que garantice que nuestros estudiantes llegarán hasta donde su voluntad y sus méritos les lleven y no hasta donde una cuenta corriente les permita. Por eso, Tomás Gómez comprometió la universalización de la educación de cero a tres años, el restablecimiento para el año próximo de las becas de libros de texto, la recuperación del número de profesores a los niveles de 2011, garantizó que en Madrid no habrá ninguna localidad, ni distrito sin institutos ni colegios públicos, así como la supresión de las subidas de las tasas universitarias de los dos últimos años. Los socialistas no prometen el paraíso, y menos a los mayores, pero Tomás Gómez comprometió que se volverá a la gratuidad de los medicamentos para jubilados o la creación de una decimoquinta paga que les compense cada año el poder adquisitivo perdido por la reforma de las pensiones del PP. “Nada de eso es el paraíso pero da tranquilidad en esta vida, porque, para nuestros pensionistas, su pensión es exactamente eso, su tranquilidad, una tranquilidad que, tras toda una vida de esfuerzos, tenemos la obligación de garantizar, por justicia y, espero que dentro de poco, por mandato constitucional”, resaltó. "Ese es nuestro compromiso y la sociedad a la que aspiramos, una sociedad de igualdad de oportunidades que no abandona a nadie en la caída", aseguró Tomás Gómez, que anunció medidas concretas y factibles como la ampliación presupuestaria para garantizar que ningún madrileño que tenga derecho a la Renta Mínima se quede sin ella; la creación de un fondo de emergencia para abordar los casos más extremos de pobreza; la puesta en marcha de un sistema de becas de comedor donde queden exentos de pago los niños de familias con rentas inferiores a 5.644 euros y la apertura de los comedores escolares a partir del próximo verano. Y es que, como dijo, no está en la mano de ninguno de los parlamentarios madrileños evitar las consecuencias económicas de la caída del crecimiento alemán, poner fin al conflicto de Ucrania o garantizar que Europa no volverá a entrar en recesión, pero sí rearmar Madrid para que pueda hacer frentes cualquier circunstancia fortalecida social y económicamente. Para eso Tomás Gómez planteó la aprobación hoy, mejor que después de mayo, de una Ley de Emprendedores y Trabajo Autónomo y un Plan General de apoyo que incluya el objetivo de coste cero en el establecimiento de nuevos negocios; una Ley de Industria Madrileña que ordene e impulse el sector; un Plan de Apoyo Financiero para garantizar la llegada del crédito a muestra industria a través de los organismos financieros regionales; y la compensación del IVA cultural mientras se mantenga la subida, mediante un plan de ayudas a la industria cultural. “Son políticas posibles, a diferencia de la revolución, sinceramente; pero cuestan dinero. Hay que pagarlas” y “las élites económicas saben bien que la revolución no va a llegar nunca; pero que el impreso de Hacienda llega todas la primaveras”, aunque a las élites de la Comunidad ese impreso llega cada año con regalos fiscales, algo que el PSOE compromete eliminar. “Ustedes quitan presión fiscal a los ricos y le meten presión intolerable a médicos y enfermos, a los profesores y a las familias a la hora de pagar las matrículas....”. "Este tiempo nuevo debe ser gobernado...Y deberá ser gobernado desde la política" “Como socialista he estado al lado de muchos ciudadanos y ciudadanas recorriendo nuestra Comunidad en mareas verdes, blancas, negras o moradas, en defensa de un ideal de justicia social, o sencillamente del mantenimiento de los servicios públicos.... Es evidente, para cualquiera que no se niegue verlo, que estamos en un tiempo nuevo”, aseguró Tomás Gómez, que agregó que. “Ese tiempo nuevo debe ser gobernado. Y deberá ser gobernado desde la política”. Así añadió que, como socialista, cree que toda esa energía social de cambio sólo se transforma en un cambio real mediante la política democrática, la que se hace en los parlamentos, en la que el poder del gobierno está limitado, y en la que “ningún poder social o económico es más grande que el poder de las leyes”. Concluyó asegurando que “por el amplio espacio que hay por encima del cinismo y por debajo de la utopía, la política democrática, con humildad y respeto, abrirá el camino del cambio. Y esta Asamblea volverá a ser, después de veinte años, el principal escenario del cambio político en nuestra Comunidad de Madrid”.